Un homenaje elegante y sofisticado a la tradición tabacalera cubana, reinterpretada con la poderosa esencia nicaragüense de A.J. Fernández. La línea Bellas Artes Habana se destaca por su capa Habana 2000 cultivada bajo sol en Nicaragua, que aporta una complejidad única: combina la suavidad y los matices herbales clásicos de un Habano con la fuerza terrosa y especiada característica de los tabacos de Estelí.
En formato Toro (6 x 52), ofrece una experiencia media-media, con un perfil cremoso, notas de madera de cedro, nuez tostada, hierbas secas y un toque de miel en el retrohalo. La construcción es impecable, con una combustión lenta y una ceniza compacta. Perfecto para quien busca un cigarro equilibrado, aromático y con carácter, pero sin la intensidad abrumadora de otras mezclas de la marca.















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